martes, 30 de agosto de 2011

La razón de la razón


Tormenta como soplando un laberinto, un cielo amargo siempre desde el vamos, y el propio frió derrota mi paciencia que vela por vos. Tengo una casa humilde, sin cortinas posada en la luna de tu ombligo, y una cama en la que no entramos los dos.
Tu regreso es como amanecer (solo amanece la razón).
Sobre el olvido contemplo tu locura haciéndome humo, hundido bien adentro. Sobre el olvido recorro el paraje del nuevo sentir. Un sentimiento profundo, suerte loca, con sangre nueva se llena bien la boca. Y autodefensa espera un sentimiento de a dos.
Tu regreso es como amanecer (solo amanece la razón). Melodias flotan hoy amor solo para vos, la razón...

(Colaboraron en esta escritura Mauro Lleonart, Mariano Bartrons y Numa Cordon)

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